Tres nombres importantes hallamos en la primera hora. Son éstos: Luigi Russolo, JorgMager y Pierre Schaeffer.

El primero de ellos, Luigi Russolo, verdadero pionero de la música experimental denuncia, en un librito titulado El arte de los ruidos, el carácter artificial de la definición que corrientemente se aplica al arte de los sonidos, que no va más allá de considerar como musical lo que así era considerado en el pasado, es decir: la música es el arte de componer unos sonidos que pertenecen a unas gamas melódicas dadas.Naturalmente, Russolo opina que es muy discutible que solo unas determinadas gamas puedan ser consideradas como musicalmente satisfactorias.Ocurría esto poco antes de la Primera Guerra Mundial.En su manifiesto, dice:

“El arte de los ruidos no debe limitarse a una simple tentativa de reproducción…Debemos ampliar y enriquecer el campo sonoro.Es necesario a nuestra necesidad de sensibilidad.Los más grandes compositores evolucionan siempre hacia las disonancias más complejas.Partiendo del sonido “puro” llegan casi al ruido.Remplacemos la limitada variación de timbres de los instrumentos de la orquesta por la variación ilimitada de timbres de ruido, obtenidos por mecanismos especiales.

Cada ruido comporta, por medio de sus vibraciones irregulares, un sonido predominante, regular.Esta es la razón por la cual se obtendrá una suficiente variedad de tonos, de semitonos, de cuartos de tono, con las construcciones de instrumentos especiales cuya misión será imitar la tonalidad.

Cuando hayamos descubierto el principio mecánico por el cual se obtiene un ruido particular, podremos graduar su tonalidad según las reglas de la acústica; podremos, por ejemplo, acrecentar o disminuir su velocidad de rotación, si se trata de un instrumento de movimiento circular; podremos aumentar o disminuir su grado de tensión por diferentes partes, si se trata de un instrumento inmóvil. Seremos capaces, en el futuro de distinguir diez milo veinte mil ruidos distintos.Estos ruidos no debemos simplemente imitarlos, sino combinarlos según nuestra imaginación artística.”

Russolo intentó, pues, extender la definición de lo que era música, diciendo que la música era, en realidad, la combinación de los sonidos en su sentido más amplio, incluyendo particularmente los diversos tipos de ruidos cuya intrínseca riqueza y calidad era destacable.

En este mismo período, que coincide con las expansiones del movimiento surrealista, Theremin presenta sus primeras experiencias, que son pieza importante en las conquistas de la música electrónica, pues su autor es el primero en “componer” sirviéndose de un instrumento que puede producir sonidos gracias a un procedimiento electrónico.
Bibliografía:
MILLIKEN, Harry. La música electrónica. Barcelona: Plaza y Janés, 1962.p.51
No. Topográfico 786.74 M45m